Hace ya bastante que no toco este blog, lo suficiente como para que si quisiera terminar las reseñas de Harry Potter tenga que volver a escuchar los últimos 2 libros. Por qué vuelvo entonces, os preguntareis. Simple, se juntó que me apetecía, encontré algo de lo que merece la pena hablar, y (lo más importante) tengo tiempo para hacerlo. Tras esta (otras 2 reseñas), lo más probable es que el blog entre en hiato de nuevo. Y sí, de nuevo me ahorro la intro usando un tema tangencial, aunque en este caso es para combatir el síndrome de la página en blanco.
