Lo siento por el título siendo tan largo, pero dado que es una adaptación de novela ligera tampoco es que desentone mucho. He de decir que la serie es comparada con Monogatari Series (y con OreGairu y Haruhi), y... bueno, dejemoslo en que, si bien entiendo de donde vienen las comparaciones, no las comparto, ya que los parecidos son meramente superficiales.
Rascal does not Dream of... es una serie de novelas ligeras de romance con elementos sobrenaturales escrita por Hajime Kamoshida e ilustrada por Keeji Mizoguchi, publicada por el sello editorial Dengeki Bunko (uno de los gigantes en la industria) desde abril del 2014. Tuvo una adaptación a anime en la temporada otoño 2018, continuada por una película estrenada en junio de 2019, ambas dirigidas por Sōichi Masui.
La serie sigue a Sakuta Azusagawa, un estudiante de preparatoria (el equivalente japonés al bachillerato), quien, tras que su hermana pequeña se convirtiera en una Hikikomori tras un ataque de cyberbullying, acaba desarrollando un disgusto bastante grande ante las convenciones sociales. Dicho ataque de cyberbullying acaba siendo su primer contacto con el síndrome de la pubertad, el elemento sobrenatural de la obra, que explicaré por encima más adelante. Años después, ahora sí en el comienzo de la historia, Sakuta, se encuentra, de forma completamente fortuita, con una compañera de clase de un curso superior vestida de conejita... sin que nadie se fije en ella. Presintiendo que, de nuevo, se trata del síndrome de la pubertad, este decide ayudarla. Obviamente, ese es solo el primer caso, estoy hablando de una serie, no de un One Shot.
La trama en sí es bastante interesante, mezclando bastante bien el misterio con el romance (aunque tira bastante más hacia lo último), e integrando el síndrome de la pubertad de una forma muy inteligente. Los personajes son otro punto fuerte de la serie, siendo todos bastante humanos dentro de su arquetipo. Aunque, a ser sincero, eso se debe a que los diálogos son realmente buenos y hacen del visionado (y por ende la lectura) algo bastante entretenido.
Antes de dejar la parte narrativa, toca hablar un poco de qué narices es el síndrome de la pubertad. En pocas palabras, se trata de la manifestación física del estado sociológico de una persona en un grupo social usando fenómenos de la mecánica cuántica. O, al menos, esa es la teoría que algunos personajes de la serie tienen. Lo importante aquí es que se trata de un fenómeno paranormal que afecta a algunos adolescentes, y que siempre tienen de base conflictos emocionales (lo cual se sienta de lujo a un romance entre adolescentes). Me dejo algunas cosas en el tintero, más que nada porque sería entrar en spoilers.
A nivel visual, es sólida, pero bastante plana. No tanto por la dirección, que es buena, sino porque todo se ve muy... standard, sin estilo propio. Si no habéis visto mucho anime actual quizás no os moleste, pero es algo que, personalmente, me ha dejado muy frío. Tampoco tengo mucho que decir de la serie a nivel sonoro, la BSO está bien pero no es especialmente memorable. Eso sí, tanto el Opening como el Ending merecen ser escuchados.
Sobre la película, decir que es una continuación directa de la serie tanto en trama como en apartado visual. A nivel narrativo cierra bastantes tramas que quedaron abiertas al final de la serie, y en general es un buen final (aunque no tengo claro que sea el final definitivo, las novelas continúan tras los eventos de la película), que posiblemente os deje al borde de las lágrimas. Ahora, a nivel visual es una decepción... para el que esperase alguna mejoría con respecto a la serie. A nivel sonoro es, de nuevo, casi lo mismo que la serie, en el sentido que comparten BSO y el ending es un cover del de la serie.
Sobre la película, decir que es una continuación directa de la serie tanto en trama como en apartado visual. A nivel narrativo cierra bastantes tramas que quedaron abiertas al final de la serie, y en general es un buen final (aunque no tengo claro que sea el final definitivo, las novelas continúan tras los eventos de la película), que posiblemente os deje al borde de las lágrimas. Ahora, a nivel visual es una decepción... para el que esperase alguna mejoría con respecto a la serie. A nivel sonoro es, de nuevo, casi lo mismo que la serie, en el sentido que comparten BSO y el ending es un cover del de la serie.
En conclusión, se trata de una serie (y película) bastante buena a nivel narrativo, que, pese a ciertas similaridades con otras series, tiene su propia identidad. Una pena que no pueda decir lo mismo de su apartado visual, que es sólidamente aburrido. En general me ha gustado bastante, y la recomiendo, más que nada, por su trama.





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